Publicaciones

Ruralismo. La lucha por una vida mejor
“Con el tiempo he descubierto que para definir el ruralismo como algo posible es mejor hablar de él a pequeña escala, desde la experiencia de mi relación con la tierra”. Esa revelación ―sacada de las primeras páginas de este libro híbrido, que se mueve con naturalidad de lo anecdótico a lo analítico, del esbozo de ensayo al cuaderno personal― permite a Freixa hablar de su vida y trabajo rural, y desbordarlos hacia afuera: a sus propios vecinos de la comarca del Pallars, en el Alto Pirineo catalán; y a los miles de pequeños productores agrarios que aún mantienen a contracorriente otros modos, no extractivistas, de entender la tierra, que no sucumbieron a la máxima capitalista de get big or get out (hazte grande o lárgate).
Desde su autoproclamada condición de “rural domesticada”, Freixa traza un relato de retorno y reaprendizaje ―pues esta artista y activista rural se crio en esa misma comarca leridana―, iniciado con la decisión de llevar al terreno, y a 7 ovejas, lo que antes había defendido desde un perfil gestor, cuando fue durante siete años directora de la Escola de Pastors de Catalunya. Pero descrito, afortunadamente, sin la menor intención romantizadora; incisivo en el diagnóstico sobre estas zonas “desfavorecidas, que no respondían a la velocidad de la modernidad”, trufado de aforismos, evocador a ratos y, siempre, bellamente escrito. Y aunque en su estructura no haya un afán sistematizador, sí que hay un orden sutil sobre el que Freixa va de cada parte (la borda, la osa, el sauce, el trueque...) a cada todo, con la intención confesa de generar activismo, de “ruralizar la vida” ―rural y urbana― para poder caminar, o volver, hacia sistemas productivos con un bajo impacto global, pero muy alto a nivel local. (Texto: Javier del Peral)
Autora: Vanesa Freixa Riba / Edita: Errata Naturae Editores / 187 páginas / 20 euros

Memoria de prácticas agrarias en los ecorregímenes del PEPAC
Los ecorregímenes en favor del clima, el medio ambiente y el bienestar animal ―gran novedad en el actual periodo PAC― están logrando asentarse en el agro español. Este conjunto de ayudas directas, cuya adopción es totalmente voluntaria, se basa en la adquisición anual de ciertos compromisos a la hora de aplicar las prácticas que elijan quienes soliciten estas ayudas. Resumidamente (y agrupadas en torno a los cuatro ámbitos agrarios definidos en la norma), las prácticas elegibles son: pastoreo extensivo, siega sostenible y fomento de biodiversidad (en zonas de pastos); rotaciones y siembra directa (en cultivos herbáceos); cubiertas vegetales e inertes (en cultivos leñosos); y el establecimiento de espacios de biodiversidad (ya sea en cultivos anuales, permanentes o en cultivos bajo lámina de agua).
Esta memoria narra, en torno a esos cuatro grupos, las experiencias de varios profesionales agro que los están aplicando; acompañadas de un poco de teoría ―de la mano de reputados expertos en cada área― de las referencias normativas, y de una tabla con los principales requisitos en su aplicación. Hay hombres y mujeres, personas jóvenes y veteranas. Para la mayoría, la adopción de estas prácticas solo ha supuesto una adecuación de algo que ya venían haciendo; algunas ya habían visto reconocida su labor con algún premio, como la ganadera Clara Benito o la finca Valle del Conde; y otras fueron auténticos pioneros en su campo, como Jesús Monar o Miguel Barnuevo en la siembra directa. La intención es ofrecer una información atractiva y útil, e inspirar a nuevos solicitantes que se puedan acercarse a esta publicación de la Red PAC. (Texto: Javier del Peral)
Edita: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación / 88 páginas / Descarga gratuita

Juventud española y sector primario. Informe de resultados
Conocer cómo perciben los jóvenes españoles el sector primario, las condiciones laborales del trabajo agrario y la formación para acceder a él es el objetivo de este estudio elaborado a partir de una encuesta a 1.700 jóvenes de entre 16 y 35 años y del análisis cualitativo de cuatro grupos de discusión, compuestos por algunos encuestados con diversos perfiles y orígenes. Los datos muestran que la percepción mayoritaria es negativa y, en general, los participantes consideran que las condiciones laborales son desfavorables, aunque se plantearían trabajar en el rural si estas fueran más similares en oportunidades y condiciones a las urbanas. Por otra parte, los que conocen la Formación Profesional del sector la evalúan de forma positiva. Las áreas relacionadas con la sostenibilidad y la tecnología son las que despiertan más interés.
El informe desglosa los análisis por variables sociodemográficas como el género, la edad, el entorno (rural o urbano) y la vinculación familiar con el sector; y establece tres perfiles diferenciados: aquellos que sí ven futuro en el campo; los observadores urbanos que no participan en el sector, pero lo considerarían; y un grupo crítico, con una percepción negativa y escaso conocimiento de la formación. La publicación se acompaña de numerosos gráficos que ayudan a entender los resultados. Concluye con una serie de recomendaciones de comunicación, difusión y apoyo que puedan ayudar a mejorar la percepción que los jóvenes tienen del sector e incentiven su incorporación al mismo. (Texto: María Gil)
Edita: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Fundación Caixabank Dualiza / 47 páginas / Descarga gratuita